¡Fabuloso! Mira en que momento debes lavar el rostro con agua fría y con agua caliente

La limpieza facial es uno de los hábitos que no deben faltar en la rutina de belleza de toda persona, ya que permite mantener la piel saludable y libre de impurezas.

 

¿Cuándo lavar el rostro con agua fría? Las duchas de agua fría o su aplicación en el simple lavado del rostro es una costumbre muy saludable que permite conservar la piel hidratada y firme. Está comprobado que esta tiene la capacidad de estimular el flujo sanguíneo, lo que promueve la eliminación de las toxinas del cuerpo a través de los capilares.

También facilita la eliminación de los residuos que van depositándose bajo la dermis, responsable de las imperfecciones visibles como el acné, la celulitis y las manchas. A diferencia de lo que ocurre con las temperaturas altas, esta sella los poros, retiene los aceites naturales y tiene un efecto reafirmante que contribuye a evitar los signos del envejecimiento.

¿Cuándo lavar el rostro con agua caliente? El uso de agua caliente para lavar el rostro es relajante y puede ser un buen tratamiento para hacerle frente al estrés. Sin embargo, ningún experto en belleza recomienda utilizarla de manera habitual, ya que ocasiona algunos efectos negativos. En primer lugar, hay que considerar que la piel tiene unos aceites naturales que le sirven para conservarse elástica y protegida. Al utilizar agua a temperaturas altas (por supuesto, soportables) esas grasas se van alterando y puede producirse sequedad o afecciones como la rosácea.